Crema de calabaza y jengibre para días de poca energía
Una crema de 25 minutos que abriga, digiere bien y aprovecha la temporada. Con la proteína y la grasa que suelen faltarle a las cremas.

Las cremas tienen fama de cena ligera, y ahí está el problema: la mayoría son solo verdura y agua, y a las dos horas tienes hambre otra vez. Esta lleva lo que necesitas para llegar bien a la mañana siguiente.
Ingredientes (4 raciones)
- 800 g de calabaza
- 1 cebolla
- 1 trozo de jengibre fresco (2 cm)
- 400 ml de caldo de huesos o de verduras
- 200 ml de leche de coco
- 4 huevos (opcional, para completar)
- Aceite de oliva virgen, sal y pimienta
- Semillas de calabaza tostadas para acabar
Cómo se hace
- Sofríe la cebolla en aceite de oliva a fuego medio hasta que esté transparente.
- Añade la calabaza a dados y el jengibre rallado. Dale unas vueltas.
- Cubre con el caldo y cuece 20 minutos, hasta que la calabaza esté tierna.
- Tritura con la leche de coco. Ajusta de sal.
- Sirve con un huevo poché o duro encima y un puñado de semillas.
El huevo no es decoración: es lo que convierte una crema en una cena completa. Si no comes huevo, unos garbanzos salteados hacen el mismo trabajo.
Por qué te sienta bien
La calabaza es dulce sin disparar el azúcar, el jengibre ayuda a la digestión y la grasa del coco y el aceite hace que la vitamina A de la calabaza se absorba de verdad. Cocina sencilla, ingredientes enteros, y a otra cosa.
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